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Muchas veces, estamos pendientes de tanto ingenio cofradiero que no descubrimos nada de lo que vemos. Es nuestra semana y nos gusta disfrutar al máximo, pero muchas veces no lo conseguimos. En esta sociedad que nos ha tocado vivir debemos de ser nosotros mismos los primeros que empujemos y mantengamos el ritmo para que la esencia de lo cofradiero no se pierda. Para ello sigamos estos consejos y hagamos que lo sigan.

CONSEJO NÚMERO 1: Hermano nazareno que vistes la túnica de tu hermandad: mantén siempre la compostura. llueva, ventee o nieve. El Señor en su largo camino hacia el Calvario pasó como sabemos muchísimas atrocidades, pero ni la mitad la pasarás tu. Disfruta de tu soledad, esa bendita soledad que solo te puede transmitir el hábito nazareno y sobre todo reza, reza porque a veces se nos olvida rezar.

CONSEJO NÚMERO 2: Costaleros que sufren en la cerviz el peso de los kilos cuando aprietan: aprende a ser discreto. La humildad debe de ser tu compañera de batalla para dejar fuera un protagonismo que en ningún momento has buscado, pero tampoco hagas por buscarlo. Recuerda que la Estación de Penitencia es lo que nos hace ser cofrades y por tanto debes de buscar el momento donde hacerte costalero verdaderamente: quizás por mucho que no lo creas, sea fuera del paso, cuando nos gusta disfrutar de lo disfrutado.

CONSEJO NÚMERO 3: Padres y madres que con su familia acechan en las aceras el paso de nuestras cofradías. Entendemos que la tarde es larga y al pequeño de los tres hijos que tiene, se le ha antojado ser músico. ¡Magnífico! ¡Espectacular! ¡Que mejor vocación planteada desde lo cofrade!  Eso si recuerda que para disfrutar debemos de empezar por nosotros mismos y ensayar con nuestro pequeño en casa: el tambor, la corneta o los timbales. En la calle el sonido a veces es el mejor silencio. ¡Ah! Y nos encanta que los niños cojan cera, pero siempre desde un respeto y sin molestar al nazareno.

CONSEJO NÚMERO 4: Cangrejeros que aparecéis como caracoles en el campo en primavera: aliviad vuestro poderío gentil ante la imagen de nuestros titulares. Aprended a disfrutar de los momentos dejando trabajar, sin gritar, empujar o codazos. Sabemos que os gusta escuchar el mayor número de marchas o  disfrutar con el paso en la calle mas estrecha, pero recuerda que debajo de los mismos hay personas que mínimo llevan encima lo que pesa un saco de cemento. Aprende a disfrutar del silencio y deja el cuchicheo barato para las esquinas sin fondo donde no pasan cofradías, guarda tus palmas en el bolsillo cuando las saetas nazcan de la voz ronca de un cantao, además de respetar a los nazarenos o cuerpo de capataces

CONSEJO NÚMERO 5:Aunque no se lo crean, hay mucha gente que estaremos trabajando esta Semana Santa. Unos llevan trípodes, otros llevan cámaras, móviles… Cuando el Domingo de Resurrección muera, seremos los primeros en buscar las instantáneas de nuestros titulares o el leve mecido de un palio a través de un video en nuestro canal de youtube favorito. Pues para que todo eso salga a pedir de boca, intenta molestar lo menos posible a estos señores. Ellos también engrandecen nuestra Semana Santa.

P,D.-No hemos querido incluir realmente un consejo muy especial dentro de todos estos, pero si debemos recordarlo básicamente: si una cofradía se moja en la calle, facilitemos el momento. Busquemos un refugio propio para nosotros que la misma se la buscará para ella. Y sobre todo nunca jamás abras el paraguas.

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