Manuel Jesús Elena Hernández.- Hace unos días tuve una pequeña conversación con un amigo mío sobre la actual tendencia de colocar a todo una frase hecha o un lema con el que sentirse identificado: “un miércoles menos”, “solo entienden mi locura quienes comparten mi pasión”, “seguimos restando jueves al calendario…”
Cierto es que si todas estas frases hechas sirven para colocar cualquier imagen del Señor o de la Virgen en una red social para difundir aún más su devoción, debo deciros desde estas líneas que por favor, no dejéis de hacerlo.
Por otro lado, el pasado lunes tuvo lugar en la iglesia de San Francisco el tradicional traslado del Señor de la Vía Crucis al altar mayor para la celebración del solemne quinario que la cofradía de las Llagas celebra en estos días. Este acto, que da inicio a esos momentos que esperamos durante todo el año y que serán realidad en las próximas semanas hasta llegar la Semana Santa, me hizo ver que por una vez más el Señor está con nosotros.
Y digo una vez más porque volvió a ocurrir el hecho de que el gentío fuese en busca del Señor, no estando a la espera de un único encuentro en un día esperado del año. Cierto es que la espera de la salida procesional genera una ilusión especial, pero creo que dicha espera se vive de una forma mas intensa con un contacto continuo con dicha imagen, generándose así vivencias que harán de ese día esperado un día aún más especial.
Ese mismo lunes, como todos los lunes del año, realice la visita semanal al Señor de las Tres Caídas y a la Virgen del Carmen. Volví al encuentro de dichas imágenes y pude volver a ver a la gente que semana tras semana, van en busca de la Virgen y el Señor sin descontar días.
Pude ver un lunes más escapularios carmelitas que en una silenciosa oración, pedían a la Reina del Carmelo por sus intenciones, pude ver una semana más el incondicional servicio y la indudable devoción que Carlos Otero le tiene a la Virgen del Carmen, y contemple un lunes más como todo Jerez acude al Señor Caído pidiendo Salud, tan necesitada por los enfermos.
La espera de los días grandes de la Semana Santa es algo que como dije en mi articulo anterior nos llena de ilusión, pero no os quedéis en la espera, id en busca del Señor y de la Virgen, y que en vez de un jueves menos para que llegue su presencia, sea un lunes mas junto a Ellos.

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