Adrián Zurera de la Peña.- Se podría respirar ese olor a azahar entre el peculiar alumbrado navideño que nuestra ciudad “luce” estas fiestas. La hermandad de la Barriada de la Plata ha realizado tanto este sábado como domingo, con motivo del Año de la Misericordia, una salida procesional al primer templo jerezano. Acompañada por los sones de la archiconocida, por todos los cofrades jerezanos, Agrupación Musical “La Sentencia”, la cual pone su música en la jornada del Lunes Santo a dicha corporación.
La pértiga este sábado no solo subía cables, también los escuetos adornos navideños colocados en la calle Consistorio. El andar particular –aunque a veces, ese andar se descomponía en algunos momentos de la jornada dominical- del paso de misterio de la Hermandad de la Candelaria -esta vez sin el cuerpo escultórico- donde solo el Señor con su cruz al hombro se hacía paso ante la multitud de aquellas personas que iban o venían de alguna zambomba. Cuando caminaba esta cofradía por las calles del casco antiguo no olía a azahar como las jornadas de Lunes Santo, de esos árboles brotaban luces navideñas al igual que los balcones, donde no estaban colocadas las tradicionales palmas, sino banderolas del niño Jesús y más de un Papá Noel trepando como si se colase por el balcón de la casa.
La salida desde la antigua Colegial fue retrasmitida por esta misma web, donde en colaboración con otros compañeros se llevó a cabo. Hay muchos aspectos a destacar, desde el paso de la cofradía por la plaza del Arenal y el gigantesco árbol de Navidad allí instalado, hasta el corte producido entre el paso y el cortejo subiendo hacia la Alameda Vieja o el corte entre la agrupación y el paso de misterio en la Rotonda de los Casinos. Fue toda una efeméride la del pasado domingo, ya que todos los asistentes y devotos del “Moreno de la Plata” se quedaron desconcertadas al ver dicho paso de misterio -ya de por sí extraordinario al no llevar compañía  alguna el Señor- pasando por la túnica morada de brocados dorados o por el paso de esta corporación por las calles engalanadas para las fiestas navideñas.
A pesar de este gran acontecimiento cofrade, se podía escuchar esa voz venida como del más allá con las típicas frases como “¿otro paso en la calle?”, “¿no estáis cansados ya?” y “esa túnica que lleva el señor no me gusta”. Llegando a estos comentarios me planteo la siguiente pregunta ¿era necesario esta salida extraordinaria con motivo del “Año de la Misericordia”? Supongo que sí, pero no como se ha realizado.

La procesión del sábado fue de corte serio y solemne, con un quinteto de viento a los pies del paso. Todo perfecto, pero si se trata de un traslado solemne, ¿por qué se escuchan gritar al cuerpo de capataces?, ¿por qué los hermanos de fila van riendo o charlando con el público asistente? o ¿por qué no asisten todas las hermandades invitadas con sus respectivas presidencias? Cada cual hace lo que ve conveniente y nadie soy para decir lo que se debe o no de hace. ¡Pero hombre, un poco de por favor! Seamos serios…
Luego, no queremos que nos llamen “los jartibles de la Semana Santa” y somos los primeros que hacemos gala de ese apelativo, dando razones para que critiquen nuestras procesiones y se posicionen en contra de las mismas al no apreciar por nuestra parte el verdadero significado de estas procesiones. Aunque, como siempre, nadie se molesta por informarse del porqué de las salidas procesionales que se llevan a cabo en nuestra ciudad, solo reprochan y critican.

Fotografía: Lucas Álvarez.

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