Adrián Zurera de la Peña.- No es irremediable ni tampoco natural. Todos debemos de hacer de esta triste realidad, algo pasado, propio de una sociedad y personas narcisistas.

¿A qué me quiero referir con todo esto? Es muy sencillo y a la vez tan complejo. En el mundo cofrade, aquel tan antiguo a veces –demasiado-, tanto que la juventud es tratada en ocasiones como un estorbo. Como esas piedras en el camino que solo saben poner impedimentos. Esos impedimentos son aires de frescura incomprendidos por las personas de mayor edad, las cuales son capaces de destruir todas las opiniones enjuiciadas por este sector con ideas de antaño como no propias o convenientes para la cofradía. Eliminando así huecos en la Hermandad para aquellas personas con una mentalidad un poco más moderna y con ideales de futuro. ¿Acaso no es complementario la tradición y estos aires frescos?

Hay momentos en los que pienso la única motivación que este grupo de personas tienen es el aumento de capital, beneficios, en la cofradía y del patrimonio que ésta posee. Olvidándose del real valor del ser cofrade, ese amor hacia los Titulares, olvidándose de amores propios. Si esto ocurre, hay una fácil respuesta por parte de todos los hermanos que conforman la Hermandad, la votación y elección de una incorrecta o inexperta Junta de Gobierno descendiente de grupos cerrados o bandos cual afición de fútbol, en la que se identifican con logos y apodos, en su totalidad diferentes con la propia Hermandad, extendiéndolo incluso a las demás corporaciones formando una élite.

Con estos grupos a la cabeza de las cofradías, solo podrán participar en la vida de las mismas un reducido número de personas, gozando así de notables privilegios –es en la jerga coloquial denominado enchufismo-. Además de ser incapaces de seguir por el camino idóneo la andadura de las Hermandades.

Estas posturas o acciones (al fin de cuentas, errores) son los afluentes que desembocan en un mismo río. El río de la vergüenza sentida por muchos cofrades cuando esto ocurre, por desgracia más de lo deseado.

 

Comments

comments