Hermandad del Consuelo.- El pasado 21 de septiembre en Cabildo Extraordinario, fue aprobado el diseño para la confección del nuevo escudo corporativo de nuestra hermandad, obra de la artista jerezana Nuria Hurtado, que cuenta ya con el visto bueno de la Delegación Diocesana.
La junta de gobierno decide dar este importante e histórico paso, con el deseo de contar con un nuevo escudo que refleje la realidad actual que presenta nuestra hermandad y cofradía, ya que en el anterior, elaborado en nuestros primeros pasos como entonces agrupación parroquial, no figuraba la representación del Señor del Amparo, ni la especial comunión con el Instituto de las Hermanas de la Cruz, al contar solamente como titular, con la bendita imagen de María Santísima del Consuelo.

DESCRIPCIÓN DEL ESCUDO

El escudo se encuentra enmarcado por una orla de estilo renacentista, inspirada en los azulejos y bordados trianeros propios de los respiraderos del paso de palio de María Santísima del Consuelo, antiguos de la imagen del Sagrado Corazón de la parroquia jerezana de Madre de Dios, diseñados por José Recio del Rivero, insigne pintor ceramista sevillano.

En cuanto a la composición del emblema, posicionada en jefe, destaca la Cruz sobre monte de piedra con el resplandor y lema “No ser, no querer ser”, perteneciente a la Compañía de la Cruz, instituto de vida religiosa fundada por Santa Ángela de la Cruz. Junto a la representación crucífera, se encuentran instalados dos óvalos: uno, con el corazón alado, en alusión al Amparo del Señor a los hombres, que viene presto a socorrernos, y el monograma de Cristo “JHS; otro, la “M” de María coronada con el lema “Consuelo de los Afligidos”, con los resplandores del Espíritu Santo.
En la parte inferior centrada, se incluye una alegoría de la lucha entre el Bien y el Mal, representada, de un lado, por San Miguel y sus ángeles, portando uno de ellos en su escudo el lema “Siempre Fieles”, propio de Santa María Purísima de la Cruz, y de otro, por el Demonio y sus ángeles caídos, al modo en que lo describe el libro del Apocalipsis 12, 7-12. Debajo de ella, queda colocada la filacteria con el pasaje apocalíptico “Ellos lo han vencido en virtud de la Sangre del Cordero” (Ap 12,11), rematado por la Cruz de San Juan, en clara alusión al origen juvenil de nuestra actual hermandad.

La simbología del total de la obra, quiere ser un recuerdo constante de la Historia de la Salvación y del proyecto de Dios para la redención del género humano, simbolizados por la lucha de los hombres entre el pecado y la gracia; el Amparo y el Consuelo permanente de Cristo y María; y la Cruz y la humildad que nos trazan el camino seguro para llegar a la Gloria.

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