Redacción.- Magnífica jornada la del pasado sábado.  Jerez entero se volcó con una cofradía que se hacía a la calle, con el valor reseñable de cumplir cuatro siglos de historia y con la importante tarea de estar a la altura de una efemérides que como tal marcó un importante recuerdo importante para sus propios hermanos y cofrades en general.

La noche aun se cerraba sobre la ciudad cuando la Cruz de Guía de la corporación de la Albarizuela, se hacía a la calle Arcos rodeada de un numeroso público.

En el interior de la Capilla de los Desamparados, la penumbra se hacía presente. El eco hecho timbre de los martillos hacían de leve guía a lo que el silencio no lograba acechar con su inmensidad. Solo el racheo de los costaleros y el breve susurro de la música ofrecida por la Escolanía “Paz y Aflicción” hacían de la mañana, un momento único.

La amanecida se tornó gris, incluso  cuando ya la hermandad avistaba la Santa Iglesia Catedral algunas gotas hicieron que a mas de uno le entrara ese pellizco en el cuerpo.

La Solemne Pontifical presidida por Monseñor Mazuelos, sirvió para calmar los ánimos que harían de la tarde un auténtico estallido de ilusiones en torno al Señor coronada y su madre, la Virgen de la Paz.

Un broche de oro sin duda esta procesión, que tuvo muchos momentos para el recuerdo y en donde queda demostrado que una salida de este tipo, no tiene porque postergarse en el tiempo durante horas y horas, marcando los tiempos necesarios para estar en la calle.

Comments

comments