José Ángel Ferrer García.-Sevilla, Año 1973.
Un grupo de jóvenes hermanos de la Hermandad de los Estudiantes se preguntaron si ellos serían capaces de llevar sobre su cerviz al Santísimo Cristo de la Buena Muerte, durante la estación de penitencia del Martes Santo de dicho año.

En el mundo cofrade de la época no se creían lo que un grupo de “chavales” se les acababa de pasar por cabeza: “¿Quién mejor que nosotros para llevar un paso? ¡para esos somos profesionales!” “Esos no tienen aún el cuerpo hecho” .

Muchos ojos se fijaron en esa joven e inexperta cuadrilla que marcó un hito en la historia de las cofradías, iniciando así una revolución donde ya no era el oficio lo que imperaba bajo las trabajaderas, sino la devoción, la misma que un hermano tenía portando su túnica nazarena.

Paulatinamente  fueron naciendo más adeptos a ésta idea no solo en Sevilla, sino en diferentes lugares de la geografía española.
De esta manera comenzó la etapa conocida como “hermanos Costaleros” en la década de los años 70 del siglo pasado.

Andalucía, año 2015.
La descabellada idea que calificaron algunos cofrades años atrás, sigue funcionando hasta el día de hoy y rara vez podemos observar una cuadrilla que no forme parte de la Hermandad, ya sea por afinidad por el capataz o simplemente por devoción hacía la imagen que cualquier cofrade podría haber tenido desde pequeño.

Este tipo de cuadrillas, posee como cualquier cosa sus “ventajas” y sus “desventajas”.

Ventajas: el tesorero – o mayordomo como se dice en Sevilla – se frotaba las manos dos veces, una era porque se ahorraba el dinero de pagar a profesionales y la segunda era porque recaudaba el dinero de las papeletas de sitio que los hermanos costaleros solicitaban.
Desventajas: eran hermanos y aunque en sus inicios no fuesen numerosos, desde hace aproximadamente veinte años a la actualidad representan una cuota considerable y éstos tenían suficiente poder tanto como para reventar una votación en un cabildo o como para marcarse un “golpe de Estado” y quitar a más de uno.

En Jerez siguen existiendo cuadrillas de Hermanos Costaleros afincadas aún en la mentalidad de los años 80 o 90.

“Este costero me pertenece desde que entré en la cuadrilla hace 12 años” o “Qué sabrás tú si llevas aquí dos días”. También lo hay quienes  rechazan rotundamente el uso de una herramienta para el costaler, que se utiliza en otras localidades desde hace 400 años según grabados que se encuentran en la Catedral de Sevilla.

Ese “afincamiento” lo permite el capataz, que seguramente se hizo cargo del paso de misterio o de palio de su Hermandad y contaba con “unos cuantos” para llevar y traer a la Catedral el paso. Llegado el caso, también se cree intocable como todos ellos ya que se encuentra en una zona confortable  que yo la llamaría “El Salvador” -no la céntrica Plaza de Sevilla en la que puedes degustar un magnifico adobo no-  una zona en la que el capataz se creen intocable, por haberle sacado a la Junta de Gobierno las castañas del fuego años o década atrás y hacer su trabajo medianamente bien, sin altos pero sin bajos, lo que viene siendo una línea constante en un eje de abscisas.

El pasado lunes 11 de enero firmaban un comunicado -precisamente en nuestra web-  tres costaleros en nombre de la mayor parte de la cuadrilla del Cristo de la Defensión – ésta la forman en hermanos costaleros y “costaleros de calle-.  En el mismo expresaban su malestar por la destitución del que viene siendo su capataz desde hace catorce Martes Santo, algo que según ellos les ha parecido injustificado y absurdo.

En la mayoría de las destituciones de capataces no se causa tanto revuelto, pero siempre existen casos determinados donde se forma un cierta desazón en los colectivos donde el propio capataz ha sido el cabeza visible.

Manifestaciones en espacios públicos -como ya ocurriera en Sevilla con la Hermandad de Torreblanca al destituir al que fue Hermano Mayor de dicha corporación que ejercía a su vez de capataz, un “Dmitry Piterman” en toda regla como diría un buen amigo mío, o en el Obispado de nuestra ciudad a favor de Paco Yesa tras su reciente destitución al frente de la Virgen del Valle-. Comunicados pseudo oficiales con pocas cabezas visibles, cuentas falsas de Twitter o de Facebook , palabras malsonantes  hacia su corporación porque han destituido a su capataz.

Aún no se han enterado de que la mejor manera de hacer las cosas es por las buenas, de frente y pidiendo meter en el orden del día del Cabildo oportuno una pregunta o temática, consultar una reunión con la Junta de Gobierno o con el Hermano Mayor de la corporación o simplemente afrontar la realidad de la mejor manera posible. Si no estás de acuerdo con el capataz que ha elegido la Junta de Gobierno para el próximo año, es tan sencillo como dejar formar parte de la cuadrilla y vestir tu túnica de nazareno considerando la idea de que vendrán tiempos mejores.

Hay que ser conscientes de que las personas no somos perpetuas, por eso a determinada edad, más tarde o más temprano, gozaremos del descanso eterno, pero tampoco somos eternas realizando una función determinada, sea de presidente de la comunidad del bloque,o el director de una empresa, todo se acaba y sin duda muchos te agradecerán el trabajo realizado.

“Nadie es imprescindible en la vida de nadie, solamente Dios lo es”

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