El trabajo del día a día de los artistas residentes en nuestra ciudad, sigue dando sus frutos. En este caso, nos paramos en el trabajo realizado por el escultor jerezano Ángel Arroyo, concretamente en una de sus últimas obras, que tienen como destino un particular. Se trata de un Cristo cautivo a tamaño natural (1,78) realizado en madera de cedroy policromado al óleo.

La talla se presenta de pie flagelado y coronado de espinas con actitud serena , admite el calvario que le espera y lo acepta con humildad, apreciándose en el rostro un modelado suave y en las manos tendones atirantados y venas marcadas a causa de la cuerda que las atan. La tunica que lo reviste, ha sido confeccionada en terciopelo burdeos por el jerezano Juan Alvaro Fernández y María del Carmen Perdigones, además de poseer potencias en metal plateado.

Todo aquel que quiera conocer esta obra de primera mano, puede hacerlo en la exposición “Paleta de Colores”, hasta el próximo domingo 19 de Noviembre.

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