ARTESACRO

 

Adrián Zurera de la Peña.- Emociones, sí, emociones. Con ese adjetivo nos debemos quedar de la jornada de Lunes Santo, en la cual las mismas no faltaron. Desde bien temprano, entre el público asistente, los mismos hermanos vestidos de nazarenos y el cuerpo de capataces tuvieron las emociones a flor de piel, hasta recorrer unas pequeñas lágrimas por sus mejillas. Como ocurrió en el Barrio de San Marcos al caminar del Señor del Cáliz en la mano, el Señor de la Cena. Emociones vivida en la espectacular salida del tempo de esta cofradía, que no deja indiferente a nadie, sorprendiéndonos año tras año con un buen hacer de la Hermandad y las bandas acompañantes.

Emociones en el Barrio de la Plata tanto en la recogida, como a la salida de la Hermandad de la Candelaria. Barrio que siente y padece la Pasión de Cristo de una manera muy particular, acompañando hasta el centro a su “Moreno” con un constante aplaudir en todas las levantás.

Sentimientos de sorpresa y espectáculo para esos jóvenes cofrades y personas que llegan desde muy lejos solo por ver la recogida del paso de misterio de la Hermandad de La Viga, la cual ha vuelto a colocar el monte de piedra y cardos a su paso de Cristo, sustituyendo el monte de flores de los pasados años.

Si nos gusta ver otra hermandad de penitencia y de corte serio es digno de ver el paso de la Hermandad de Amor y Sacrificio por el Barrio de San Miguel tanto de ida, como de vuelta. Donde teniendo como compás los rezos de los hermanos nazarenos y los del acompañamiento de la Virgen, se produce un ambiente más que evocador a rezar y pedir favores a la Madre de Dios.

La Paz de Fátima, última incorporación a esta jornada de Lunes Santo, desde el Barrio de la Constancia hasta la Santa Iglesia Catedral. Cabe reseñar el buen compás del paso de palio, el paso de la cofradía por calle Bizcocheros, donde se produce el saludo a la Hermandad  de Loreto y lo más importante, el aumento de nazarenos que pone a la calle esta Hermandad.

Un Lunes Santo exquisito, cargado de fe, ilusión y esas ganas que la jornada del Domingo de Ramos nos dejó. Fue un día excelente, donde el tiempo acompañó, pudiendo todas las corporaciones realizar con normalidad su Estación de Penitencia.

Fotografía: Lucas Álvarez.

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