Está demostrado que el ser humano es capaz de caer dos veces en la misma piedra, pero siempre de distinta manera. Pues bien, esto es lo que nos ha pasado con “elección” de la nueva Carrera Oficial de nuestra Semana Santa.

El pasado jueves 26 de julio, festividad de San Joaquin y Santa Ana, se vendió la razón y la solidaridad por 12 monedas de plata cual Judas Iscariote. La elección de unos pocos se impuso al resto, dando que pensar si verdaderamente nos encontramos en el siglo XXI o en la Ilustración con aquel lema de “Todo por el pueblo, sin el pueblo”. A la finalización de ese pleno se pudo ver cómo muchas de las críticas que nos realizan a los cofrades, son verdaderas. Pensamos en el dinero que podemos ganar en vez de hacer al prójimo y a nuestros propios nazarenos un camino más llevadero, sin tener que recorrer más metros de los verdaderamente necesarios para llegar a la calle Gaitán con  Por Vera. Está visto que no y realmente se busca lo fácil, para crecer en el yo y no en el nosotros.

En estos días desde que pasó el pleno me he preguntado una y otra vez si esto realmente ha pasado, siendo siempre afirmativa su respuesta generando otra pregunta que no tiene respuesta ¿Cómo hemos llegado hasta aquí?

No podemos negar que nuestra Semana Mayor va a tener muchos cambios en el próximo 2019 que se nos avecina, algunos más impactantes que otros. Mientras tanto los cofrades seguiremos ahí, siempre con nuestras hermandades ya sea vistiendo la túnica o debajo de nuestros titulares, transmitiendo el Evangelio por las calles de Jerez.

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