José Ángel Ferrer García.- Hace unos años comenzábamos a observar un gran número de chavales en sus respectivas barriadas -con no más de 13 o 14 años- que con ayuda de sus padres, vecinos, amigos sacan un pasito, más bien “cortito” de flores, con más bien pocos costaleros, y sin cortejo ni enseres… “Son cosas de niños”
Muchos de ellos tras ver la imposibilidad del crecimiento de su corporación de barrio, tiraban la toalla, uno quería que le devolvieran todo lo que ha aportado durante estos años atrás, mientras otro grupo pensaron en fundar otra corporación en la misma barriada y otros simplemente tirar a la que siempre fue su casa, su Hermandad.
Los que vuelven a su Hermandad, años posteriores – en la actualidad – forman parte de la Junta de Gobierno, llevan la formación de los jóvenes, ayudan en la labor de la mayordomía o incluso en hermandades con la media de edad más baja  tienen su cargo correspondiente en la mesa de gobierno.
Pero esos chavales que con 13 o 14 años y pensaron en fundar otra corporación -que ahora pueden tener posiblemente los 25 o 30 años- siguen en sus trece. La vecina que lo vio crecer le da la misma cantidad de dinero año tras año porque los conoce desde que jugaban al fútbol en la plazoleta y una vez que llegaba la cuaresma iba a su casa a pedir un par de euros para las flores del paso.
Pero un día la señora le pregunta a ese chaval – ¿Pero todavía estáis liados con el pasito? – El chaval se molesta ante tan calumniosas palabras de la buena mujer y le contesta muy enfadado – ¡Sí!, ¿qué pasa cojones? – A lo que la señora con cierto tono vacilante le añade – Pero hijo, ¡si ya tienes edad de tener novia y no de jugar a los pasitos! – La vena del muchacho se va hinchando más y más y rápidamente le contesta – ¡Cállese vieja loca, acaso usted sabe la importancia que tiene todo lo que hacemos¡– la señora entre risas le contesta – si, si, perder el tiempo ¿tú y tus amigos creéis que cargando estáis más cerca de Dios? Si constantemente le habéis dado la espalda a la Iglesia.
Estos chavales, que ya no son tan chavales, creen que por montar una carpa en medio de la plazoleta durante la Cuaresma, recoger dinero de manera puntual entre los bloques de vecinos y contratar una banda, tienen la gloria ganada con el mundo cofrade.
¿Os habéis enriquecido y formado como cristianos? Ah no, que eso es muy antiguo y la Iglesia está pasada de moda porque no os acepta como tales y rechazáis los consejos para actuar de una forma más adecuada.
Nótese el noto de ironía en la anterior respuesta.
Estas corporaciones de Viernes de Dolores, – “piratas” como las conocen en Sevilla o “potis” como la llamamos desde que salió a la calle la primera  hace ya muchos años –  sirven para que desde edades tempranas a los chavales más jóvenes se den cuenta de que ese no es el camino que hay que tomar y el que si hay que tomar es el de ir a tu Hermandad y hacer vida en la misma.
Organizan verbenas, ferias, tómbolas, caracolás, sardinás, berzas para recoger dinero y montar un paso año tras año, ¿con qué idea? En vuestros “presupuestos” ¿destináis a formación o a caridad? Si os creéis ser una Hermandad y Cofradía de Nazarenos, ¿Por qué no pensáis y actuáis como ellas? No sólo consiste en recoger un día alimentos por la barriada, si no que de vuestro bolsillos -o caja de caudales de ferretería- saquéis dinero, ese que os cuesta tanto ahorrar y destinar algo para los más desfavorecidos o hacer un donativo a la Cáritas Parroquial.
Pero decir Parroquia, es decir, “cura” que no quiere que saque de ahí una HERMANDAD”. No muchacho, un sacerdote con edad considerable lo que no quiere es que le formes el jaleo padre durante tres o cuatro semanas en tu casa, molestando a los grupos de la parroquia, Scouts, grupo de niños de comunión, “kikos” y una vez que hayas sacado el pasito te vayas sin recoger nada, mal hablando en la iglesia y olvidándoos de Dios durante las semanas restantes hasta que os volváis a acordar de que queréis sacar otra vez el pasito.
Cuando son chavales se entiende sus ansias de llegar a ser, pero con una edad de entre veinticinco en adelante no, lo siento.

Foto: Jerez por la Semana Santa

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