Lucas Álvarez
El Real Convento de Santo Domingo vive este sábado uno de sus días marcados en rojo, con la salida procesional de Nuestra Señora de Consolación, Copatrona de la ciudad. Un encuentro anual con sus devotos que este año llegará cargado de un valor patrimonial e histórico incalculable.
La procesión iniciará su marcha a partir de las 19:00 horas desde el propio templo dominico, tomando un itinerario que discurrirá en sus primeros compases por la Alameda Cristina para adentrarse posteriormente por la calle Larga y la plaza Esteve. En su discurrir, la comitiva buscará uno de los puntos cumbres de la jornada con su visita a la iglesia conventual de San Francisco donde se realizará una estación con motivo del Año Jubilar Franciscano por el VIII Centenario del Tránsito de San Francisco de Asís. Antes de emprender el camino de retorno hacia Santo Domingo, donde se prevé la recogida en torno a las 21:30 horas, la imagen también pasará por las inmediaciones del Ayuntamiento. Las andas procesionales contarán en el martillo con el capataz Ezequiel Simancas, mientras que el acompañamiento musical correrá a cargo de la Banda Municipal de Jerez.
Más allá de la propia cita devocional, el gran atractivo de la tarde estará en el estético y valioso estreno que lucre la Copatrona jerezana. La Santísima Virgen procesionará con su histórico manto restaurado, una joya textil datada entre finales del siglo XVIII y principios del XIX que ha sido recuperada de manera magistral por el Taller de Arte Textil Sacro ‘La Sacristía’ de Cádiz.
La intervención no solo ha devuelto la estabilidad material a la pieza tras un minucioso trabajo sobre su técnica original de cartulina, sino que ha permitido descubrir que el manto conservaba su tejido primigenio al no haber sido pasado nunca a ningún otro soporte. Tras reponer los daños del tiempo y recomponer su diseño original, los bordados descansan ahora sobre un nuevo soporte de tisú de plata blanco, rematado por un nuevo fleco de tirabuzón que devolverá a las calles de Jerez todo el esplendor perdido de este bien patrimonial.
