Hermandad de la Sed
Se trata de la cofradía que inaugura la jornada con la salida más temprana. La primera parte de su itinerario ofrece momentos de gran interés, especialmente en la subida por la calle Puerto y su tránsito por la calle Armas y plaza Monti durante la ida. Para el regreso, destacan puntos clave para disfrutar de la cofradía como la Calzada del Arroyo y el Pasaje del Cristo del Perdón.
Hermandad de la Paz de Fátima
En su camino hacia la Carrera Oficial, la cofradía se disfruta plenamente en el entorno de las calles Zaragoza y San Cayetano. Para el itinerario de vuelta, ya en su barrio, se recomiendan especialmente las calles Circo, Juan Antonio Romero y Manolete.
Hermandad de la Candelaria
Resulta imprescindible contemplar el transcurrir de la cofradía por las calles Pizarro, Pozo Olivar y Guadalete en su llegada al centro de la ciudad. Asimismo, durante el regreso, la calle Porvera se convierte en un escenario idóneo para acompañar a la hermandad.
Hermandad de la Sagrada Cena
Dada la fisonomía de su recorrido, resulta complejo señalar puntos que no presenten grandes aglomeraciones en calles estrechas. No obstante, la calle Porvera y el entorno de la Plaza del Mamelón ofrecen espacios más amplios durante la ida. Para el regreso, la Alameda Vieja, plaza Monti o la plaza de la Asunción son enclaves privilegiados para ver la cofradía.
Hermandad de Amor y Sacrificio
Esta corporación, marcada por una austeridad que cautiva los sentidos, se puede apreciar con recogimiento en las calles Medina y Honda. Para el itinerario de vuelta, destacan enclaves como la calle Pedro Alonso y la llegada a la Plaza de las Angustias.
Hermandad de la Viga
Es difícil seleccionar un punto fuera de los itinerarios tradicionales de esta histórica corporación. Durante la tarde, destacan la Plaza del Arroyo, la calle Barranco o el entorno de la Plaza del Mamelón. Al término de la Carrera Oficial, la cofradía inicia de inmediato su multitudinaria recogida en la Santa Iglesia Catedral, cerrando así la jornada de forma solemne.
