La Diócesis de Asidonia-Jerez cuenta desde este Domingo de Resurrección con un nuevo marco normativo que regula quiénes pueden regir los destinos de los consejos locales de hermandades. Monseñor Rico Pavés ha firmado un decreto que, bajo el título de los requisitos para ser candidato a la presidencia o miembro de la permanente, viene a actualizar y profundizar en la idoneidad de los cargos de confianza diocesana.
Entre las novedades más destacadas, el decreto subraya la necesidad de haber completado la Iniciación Cristiana (Bautismo, Confirmación y Eucaristía) y mantener una vida «coherente» tanto en el ámbito personal como en el familiar y social. Un punto que llama especialmente la atención es la obligatoriedad de realizar una formación específica que proponga la Delegación Diocesana para estos cargos.
Experiencia y compromiso
A partir de ahora, para optar a la presidencia o formar parte de una permanente, no bastará con la voluntad de servicio. El decreto establece una edad mínima de 25 años y una antigüedad ininterrumpida de ocho años en alguna hermandad del consejo correspondiente. Además, se exige haber pasado previamente por una Junta de Gobierno o haber desempeñado cargos de responsabilidad pastoral equivalentes, garantizando así que quienes lleguen a la calle Curtidores —en el caso de Jerez— conozcan de primera mano la gestión institucional.
Documentación y transparencia
La transparencia también gana peso en este decreto. Los candidatos deberán aportar, junto a sus partidas de bautismo y matrimonio (si procede), una declaración jurada de su situación civil y, de manera relevante, certificados negativos de antecedentes penales y de delitos sexuales, así como una declaración de rechazo a cualquier tipo de abuso hacia menores o personas vulnerables
Incompatibilidades
El texto es tajante en cuanto a la dedicación: no se podrán ejercer cargos directivos en ninguna hermandad ni delegación diocesana en el momento de tomar posesión. Asimismo, se veta a quienes hayan dimitido de una Junta de Gobierno en los últimos cuatro años sin causa de fuerza mayor justificable. Con este movimiento, el Pastor de la Diócesis busca fortalecer la identidad eclesial de los consejos, asegurando que sus miembros sean modelos de vida cristiana y gestión administrativa en un tiempo donde la formación y la ejemplaridad se vuelven pilares innegociables para el mundo de nuestras cofradías.
