Movimiento de envergadura e interés en los acompañamientos musicales en la Semana Santa de Jerez de cara a la próxima primavera de 2027. La Hermandad de la Vera Cruz, a través de un comunicado oficial, ha oficializado un sustancial giro en el acompañamiento musical de su paso de misterio.
Tras una honda y reflexiva valoración conjunta con la que ha sido su formación musical en los últimos años, la cofradía de la Vera-Cruz y la Banda de Cornetas y Tambores Jesús Nazareno de la vecina localidad de Utrera han determinado de mutuo acuerdo la no renovación del contrato que unía contractualmente a ambas corporaciones. Desde el seno de la hermandad del Jueves Santo se ha querido trasladar un sincero agradecimiento a la formación de la provincia de Sevilla, ensalzando de forma nítida su incuestionable empeño, su exquisito buen hacer y el magnífico trato personal brindado durante el tiempo que han caminado juntos detrás del imponente crucificado.
Paralelamente, la Junta de Gobierno que encabeza Manuel Víctor Báez Martín como Hermano Mayor no ha tardado en perfilar el nuevo rumbo sonoro de la cofradía, rubricando un ilusionante acuerdo con la reputada Banda de Cornetas y Tambores Santísimo Cristo de la Elevación, procedente del municipio manchego de Campo de Criptana.
La prestigiosa banda de Ciudad Real será la encargada de dotar de solemnidad y fuerza la imponente zancada del misterio de la Vera-Cruz en el próximo Jueves Santo de 2027, un binomio que promete regalar momentos de altísima calidad musical en los puntos neurálgicos de la carrera oficial y su barrio.
Este fichaje supone, a su vez, una interesante reconfiguración geográfica de los sones de la Elevación en Jerez. Cabe recordar que la banda criptanense no es en absoluto una desconocida en la ciudad; en la pasada Semana Santa de 2025, la formación estuvo vinculada con notable éxito a la Hermandad de la Redención, acompañando de forma magistral el compás del paso de misterio de Nuestro Padre Jesús de la Redención.
Con este cambio de sede y jornada, la Elevación se consolida en la Semana Mayor jerezana, pasando de los sones alegres de la tarde del Jueves Santo en el barrio de Icovesa al recogimiento señorial, el clasicismo y el sello de solera que impregna de manera indisoluble a la corporación de San Juan de los Caballeros.
