El Pertiguero

Hablamos de cofradías

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Agua,viento y frío para una Semana Santa que tardaremos en olvidar

Cuando se escribe está crónica, el astro luminoso riega la ciudad después de haber tonteando con las nubes durante la jornada. La apreciación resalta ante los ojos del que escribe cuando un pájaro resuena en su tintineo agudo del cante anunciador de la tarde soleada y apacible.

Los palcos del Arenal, sollozan entre ellos ante el breve uso que se le dieron, tan solo apelmazados por las hermosas instantáneas que cubren su trasera, representando momentos más alejados que nunca. El suelo no chirría encerado, ni siquiera huele ya el azahar que juguetón nos deja el regusto a esas últimas torrijas encaminadas en el último almíbar del fondo de la fuente.

Desde el Norte hasta el Sur, todo carece de sentido, prácticamente como si nada hubiera pasado, bueno la realidad es esa: casi no paso lo que debería de haber pasado.

Apenas pasaron las cofradías, ni el aroma avainillado de sus cortejos. No pasaron los capirotes penetrantes anunciadores de la Cruz. Se quedaron en casa los racheos, el sonido del tambor, la tertulia con el palco de al lado, el reencuentro con lo nuestro.

Tan solo tres corporaciones penitenciales, pudieron realizar su transcurrir por Carrera Oficial con cierta tranquilidad: hablamos de la Paz de Fátima, la Sagrada Mortaja y la de Santa Marta.

Ha sido la Semana Santa de los retrasos horarios, la de los sobresaltos, la de las carreras y la del cambio de itinerario.

UN SÁBADO DE PASIÓN INTENSO Y COFRADIERO

Pero todo este desbarajuste cofradiero, debemos iniciarlo en primera instancia, con la repetición de la gesta de la Hermandad de la Entrega en la jornada del Sábado de Pasión encontrándose eso sí, con un día alejado de lo que debería de ser para una cofradía. Menos mal que supieron leer la situación y sobreponerse a la oscuridad de una jornada solamente iluminada por la imponente silueta del Nazareno y la Reina de los Ángeles en una escena reubicada y con mucha mas vistosidad que remoza teatralidad, unido al exquisito gusto que Antonio Villar aporta vistiendo a las imágenes.

La corporación estuvo en todo momento arropada por multitud de personas, que en ningún momento dejaron sola a la corporación de Guadalcacín.

Aires de crecimiento en la jornada de vísperas, nos trae la Agrupación Parroquial del Señor de la Humildad. En Barbadillo trabajan a destajo por mantener un sello que podrá gustar más o menos, pero que atrae a fieles y devotos ante la talla de Martín Nieto que a priori, será sustituida por otra adecuada a la escena que pretende representar. Llamó poderosamente nuestra atención, la figura del centurión «Máximo Danielo» que se incluye en el momento del Expolio.

UN DOMINGO DE RAMOS DESOLADOR

La lluvia apareció el Domingo. En el momento previsto y a la hora prevista.

Las decisiones tomadas fueron dispares, pero cada una con sus matices diferentes y extendidos a la forma de pensar de las juntas de gobierno de las corporaciones.

Sorprendió de sobremanera, las primeras noticias que nos hablaban qué allá por las playas, los nazarenos de Pasión iban a buscar las avenidas amplias que nos hablan de cofradías nuevas que crecen a pasos agigantados, reflejados en la cuadrilla que porta al Señor y que comanda Ezequiel Simancas. Mientras, por la Escuela de San José, el cortejo de nazarenos esperaba impaciente una decisión que no se hizo de rogar, viendo los partes que posteriormente se cumplían. La Borriquita dijo no y tras ella, la Coronación casi al unísono.

Por la Ermita de Guía había ganas de ver a los titulares de la Hermandad del Perdón por las calles, algo que la corporación intento por todos los medios pero que a los instantes posteriores tuvo que desistir cuando la lluvia hacía presencia en la Ermita de Guía.

En esas, la Hermandad del Transporte solicitaba al Consejo, retrasar una hora su salida, mientras que en San José y los Desamparados se llevaban a cabo las distintas oraciones antes de abrir al público en general, la lluvia arreciaba con fuerza presagiando la decisión final en la Merced posteriormente remarcada en en antiguo Humilladero con la Hermandad de las Angustias.

El Domingo de Ramos finalizaba pronto, con el regreso a Santa Ángela de la Hermandad de Pasión, cuyo cortejo no se descompuso en ningún momento demostrando el enorme compromiso de sus hermanos ajustado como un engranaje a lo que el paso vislumbraba en su poderoso caminar.

LUNES SANTO DE PAZ Y REFUGIO

Si la Semana Santa que acabamos de dejar pasar ha sido extremadamente rara, es por los detalles que vislumbraban acerca de la posibilidad o no de tener cofradías en la calle de un día para otro. Y eso pasaba el Domingo de Ramos. Cuando vimos que caía la fuerte lluvia bien entrada la noche de la jornada que abre los desfiles procesionales por Carrera Oficial, todos pensábamos que el fin había llegado.

Pero apareció la Paz. La corporación de la Constancia, supo atenerse a la situación que hacía retrotraerse a la lluvia de 2022. Los partes eran favorables y en contra de las decisiones tomadas por los colectivos restantes -la Sed lo intentó hasta última hora, pero era casi imposible retrasar aún mas su salida-, el Señor de la Paz y la Virgen del Refugio pudieron realizar Estación de Penitencia a la Santa Iglesia Catedral sin casi apenas contratiempos, a expensas de esa leve llovizna que amenazante apareció cuando la Virgen del Refugio atravesaba su barrio, buscando el Kiosko de Carmen. Quien saben si quizás, eran sus lágrimas de emoción que desde el cielo se hacían efectivas al contemplar a la bella dolorosa de Elías Rodríguez Picón.

Sin quererlo, el Lunes Santo se llenó de Paz y Refugio no sin dejar de sorprendernos la ausencia de Amor y Sacrificio por las calles, acostumbrada a todo tipo de inclemencias de este tipo.

MARTES SANTO DE CONTROVERSIAS

La jornada donde aparecieron mas corporaciones en las calles de nuestra ciudad -solo se quedaron dentro dos de siete-, se plasmó de forma que cada cofradía terminó con una historia bien distinta.

Todo comenzaba en San Rafael, cuando el Señor de la Salud puso su imponente figura en las calles de Federico Mayo. Lo hizo con el estreno de San Dimas, incluido en un misterio que está realizando Fernando Aguado y que sigue dando que hablar.

Desde el Santuario de María Auxiliadora el Señor de Bondad y Misericordia era bañado por el sol en su particular impronta del lavatorio de pies, luciendo por cierto un juego de potencias que no hace mas que señalar la divinidad de Cristo, algo que probablemente le habíamos echado en falta con anterioridad.

En San Benito, los nazarenos blancos surcaban las calles del populoso barrio, arropados por la Clemencia que implora Cristo ante la traición del que era su amigo y el suspiro de María que se torna Salud y Esperanza, estrenando manto que no ha estado exento de cierta controversia en torno a la calidad de su ejecución.

Salvación sigue marcando su carácter redentorista en un misterio que no deja indiferente a nadie. A destacar la peculiaridad de la talla del propio paso que está realizando el isleño Juan Carlos García que curiosamente trabaja en otro de la misma jornada como es el de la Salud de San Rafael.

En Capuchinos a pesar de ser la última de la jornada en decidir, tenían claro su negativa ante la situación climatológica que corroboraba también por San Juan la Hermandad del Amor dejándonos sin contemplar por las calles el hermoso rostro de la Virgen de los Remedios.

Por San Mateo surgió la expectación ante la salida del Señor de las Penas, que atravesaba el dintel con su habitual impronta, recibiendo de igual forma el calor del público habitual del Martes Santo. Andaba ya el paso de misterio de la corporación por el entorno de la Ronda del Caracol cuando el líquido elemento se hizo presente como antesala a la salida de la Virgen del Desconsuelo, demorando algunos minutos su aparición en las calles.

Aun así con las corporaciones en las calles, el Martes Santo dribló hacia el lado donde se tenía que abrir el paraguas. Sin ser una lluvia excesivamente densa, el agua hacía que las corporaciones tomaran decisiones en búsqueda de refugio.

San Rafael quiso en primera instancia entrar en San Juan de Letrán declinando la idea y continuando hacía la Carrera Oficial, mientras que Bondad y Clemencia proseguían su camino hacia la Catedral y Salvación, bajaba presurosa por la Porvera. Pocos minutos mas tarde, los cortejos tuvieron que apresurar nuevamente sus pasos, cuando la tormenta cobraba intensidad.

Todo acabó con la Salud en San Francisco, el misterio del Señor de las Penas en la Victoria y la Virgen del Desconsuelo en la Basílica de la Merced. Las restantes avistaron la seo jerezana donde fueron refugiadas.

Tras el asentamiento en los distintos templos, tocaba encauzar los caminos que dejarían escenas como el regreso de San Rafael por el mismo itinerario de ida cubriendo al Señor con un capote que no es la primera vez que utiliza, mientras que la de los Judios también retornó a San Mateo con sus dos pasos.

Al mismo tiempo en la Catedral, cada corporación decidió tomar su camino de vuelta tras los augurios positivos que hacían presagiar el descenso de las precipitaciones, todo ello sin cierta desazón tras comentarios referidos por el Deán de la Catedral donde se invitaba a desalojar el templo catedralicio en la mayor brevedad.

La decisión de la Hermandad de la Clemencia fue la de retornar con la mayor celeridad posible, excluyendo el cortejo de nazarenos y los acompañamientos musicales, generando con la misma, malestar entre los propios hermanos, además de una escena tan triste como la jornada.

El propio Hermano Mayor Damián López-Cepero, dimitiría a su llegada a San Benito haciéndolo oficial en un comunicado publicado el Miércoles Santo donde señalaba a ciertos estamentos eclesiales sobre su llegada a la propia Catedral, entre otras circunstancias que consideraba reprobables afectándole de manera personal.

Mientras, Bondad y Salvación regresaron a sus templos con el lógico retraso pero desafiando a la climatología ajustando tiempos y entrando sin mayores problemas.

SALUD Y DOLORES PARA UN MIÉRCOLES DESAPACIBLE

Cuando la Hermandad de las Tres Caídas decide poner su Cruz de Guía en la calle, el Miércoles Santo ya contaba con dos cofradías menos. El Soberano Poder -que estuvo a punto de echar valor, pero un último chaparrón a escasos minutos de salir hizo retroceder a la corporación- y el Consuelo que parece ser que lo tenían bastante claro desde que el día clareaba en las primeras horas.

La corporación de San Lucas lo tenía todo para realizar su Estación de Penitencia con total normalidad, aunque eso sí, el viento era intolerable en momentos. Teniendo a la cofradía en la calle, la Amargura toma la decisión de no salir, secundando posteriormente la Hermandad del Prendimiento cuyo olivo estamos seguro que no iba a aguantar el vendaval que se ceñía sobre la ciudad en la tarde.

Y hablamos del viento como factor fundamental, porque cabe decir que si los pronósticos hacían luchar a los nazarenos con las ráfagas fuertes e insufribles, cuando este amainó apareció la lluvia partiendo a la cofradía en dos. El Señor caído por una parte, por otra el Cristo de la Salud y la Virgen de los Dolores.


Cambios notables en la cofradía, destacando en lo musical la Escolanía que este año incorporaba voces adultas así como la Capilla Musical «Sonos Ángeli» además de la Banda de Cornetas y Tambores tras el Cristo de la Salud, unos quehaceres que estuvieron a cargo de las Tres Caídas de Arcos, mostrando un repertorio serio, que no clásico.

Finalizaba muy pronto el Miércoles Santo por San Lucas. Con la cofradía totalmente dividida y el palio de la Virgen de los Dolores regresando con la dulzura que muestran los sones de «Soleá dame la mano», no sin recibir algún que otro rocío en forma de lluvia que hizo parar durante unos instantes en la Catedral al cortejo.

JUEVES Y MADRUGÁ SE DIERON LA MANO, PERO SIN COFRADIAS

El día del Amor Fraterno regurgitaba sus compases, con la esperanza de oler los inciensos por las calles al menos en la tarde pero curiosamente, las decisiones tomadas por las juntas de gobierno de la jornada no nos dejó a ninguna de ellas por las calles. Lo mas peculiar es que fue precisamente en la tarde del Jueves cuando no cayó ni una gota de agua. Pero ninguna es ninguna.

Otra historia distinta venía en la Noche de Jesús, donde lo tenían claro prácticamente en muchas de las cofradías. El problema se centraba en las primeras horas del Viernes Santo, donde se preveía la caída del líquido elemento en nuestra ciudad como así sucedió incluso con tormentas.

Fueron cayendo una tras otras, las cofradías que dieron su no al procesionar por las calles de Jerez. Será cuenta de otro año.

EL VIERNES SANTO DE LOS VALIENTES

Que cada cofradía en nuestra ciudad tiene su idiosincrasia para ponerse en las calles, lo tenemos claro a día de hoy. Que la Hermandad del Cristo seguirá siendo como es hasta el fin de nuestros días, también. Y por eso, el Cristo se echó a la calle y el sol lo bañó todo, pero los presagios de chaparrón hicieron buscar refugio en San Francisco poco mas tarde, concluyendo el Viernes Santo para volver el Domingo de Resurrección.

Algo similar le pasaba a la Hermandad de la Exaltación que decidía buscar la Carrera Oficial, cuando la amenaza de lluvia se hizo patente refugiando el misterio en Santo Domingo, mientras que el paso de palio retornaba a la Parroquia. El mundo al revés a lo que había pasado el día anterior, aunque eso sí: no se mojaron ninguna.

EL SÁBADO DE AUSENCIAS

Los partes meteorológicos del Sábado, no vaticinaban un buen augurio para la tarde, pero pasaron las horas y todo mejoró. Pero si algo tiene la jornada que cierra la Carrera Oficial es la medida justa, esa que si te sales de la misma te parte en dos como así ocurrió.

La Piedad no pretendía arriesgar con el acompañamiento de hermandades así como no mantener al Yacente mas allá de la medianoche del Sábado por las calles, declinando el hacerse a las calles. Lástima porque se vaticinaba un final junto a la Piedad, con mucho sabor.

La Sacramental de Santiago tenía marcado el horario ante la celebración de los oficios, lo que hizo a la corporación desistir ante no asegurar su llegada al histórico templo en tiempo y forma.

Por otra parte aparecieron Sagrada Mortaja y Santa Marta -dos misterios casi al unísono- que tras retrasar sus respectivas horas de salida hicieron suya la jornada. La primera sigue asentándose en la jornada para la que fue creada, mientras que la segunda regresó con honores a la misma, destacando el acompañamiento musical de su paso de misterio con los sones de la gaditana banda del Rosario de Cádiz.

LA RESURRECCIÓN MAS AGRIDULCE

La palabra mas repetida en la Semana Santa ha sido: lluvia. El Domingo de Resurrección no podía ser menos, dejando a los cofrades de la Sagrada Resurrección en casa. Arreciaba y mucho el elemento que por otra parte, ha llenado pantanos y embalses aliviando los problemas de sequía que venimos padeciendo.

Fíjense como fue la jornada, que hasta hubo que retrasar los horarios de los traslados de regreso del Cristo y la Exaltación casi dos horas mas tarde. Lo nunca visto. Al menos tuvimos momentos para recordar junto a la cofradía de San Telmo que regresó triunfal y arropada por numeroso público así como la de las Viñas.

La Virgen del Valle cerraba en torno a las 21 horas, la Semana Santa con mas lluvia de los últimos tiempos. Y en Jerez hemos tenido hasta suerte, pero pueden preguntar ustedes por Arcos de la Frontera que allí si que no han visto nazarenos este año.

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Coordinador y fundador de "El Pertiguero" De la Borriquita, Clemencia y Sed. Asesor Musical de HH.yCC.